Miles de personas sufren episodios frecuentes e intensos de enrojecimiento facial súbito e incontrolable en su vida cotidiana. Originado por estímulos emocionales o sociales, este fenómeno se conoce en la literatura anglosajona con el nombre de 'blushing', que se caracteriza por su rápida aparición en mejillas, orejas, cuello y, a veces, parte superior del tórax. Además, suele ir acompañado de una sensación de turbación, calor en la cara, hormigueo, e incluso confusión.

Cuando el RUBOR FACIAL es inducido anormalmente por los estímulos más leves, como subir al metro, ir de compras, encontrarse con alguien, etcétera, estamos en presencia del RUBOR FACIAL PATOLÓGICO. Esto hace que las personas se vuelvan muy tímidas, introvertidas, inseguras, con miedo al ridículo, pudorosas y extremadamente sensibles.

El RUBOR FACIAL PATOLÓGICO no es posible de controlar, ya que se presenta como una respuesta involuntaria y no deseada frente a momentos de exposición pública, angustia, temor, pudor y fobia, creando con ello situaciones embarazosas que pueden llegar a dañar psicológicamente a la persona.

La ruborización facial severa es una condición causada por la sobreactividad del sistema nervioso simpático, del cual no tenemos control voluntario. Estos nervios se tornan especialmente activos durante estímulos emocionales y actividades sociales, como resultado de la activación de las vías simpáticas cervicales vasoconstrictoras y sudomotoras de la región craneofacial, que originarían una vasoconstricción post capilar.

Este trastorno tiene consecuencias psicológicas que pueden llegar a producir conductas de evitación, fobia social e incluso depresión.

En la actualidad existen cremas y fármacos que permiten aplacar esta sintomatología por los períodos necesarios para quienes lo necesitan, pero deben ser administrados con rigurosidad momentos antes del evento, y son efectivos en menos del 25% de los casos.

El uso de fármacos antidepresivos, por su parte, tiene una tasa de respuesta de alrededor de 50%; es decir, un grupo importante de pacientes soluciona su problema. Pero cuando este tratamiento no da buen resultado, no es bien tolerado, o no se resiste la medicación permanente, se debiera pasar a un siguiente nivel: al de la SIMPATECTOMÍA TORÁCICA.

Esta intervención quirúrgica se realiza, en algunas oportunidades, después de una evaluación psiquiátrica por un especialista en el tema, para descartar otras posibilidades diagnósticas o terapéuticas.

La SIMPATECTOMÍA VIDEOTORACOSCÓPICA (en ganglio T2 del sistema Simpático) es una solución definitiva para quienes padecen RUBOR FACIAL PATOLÓGICO, que les impide desenvolverse de manera normal en su vida afectiva, laboral y social. La satisfacción alcanza a más de 90% en nuestra serie de intervenciones.

PREGUNTAS FRECUENTES

¿Qué es la simpatectomía videotoracoscópica para el rubor facial?
Es una operación que se realiza con anestesia general. Para acceder a la cadena simpática se utilizan dos canales de trabajo axilares de 5 mm cada uno. Por uno de ellos se introduce la cámara de video y, por el otro, el bisturí ultrasónico que aislará el ganglio T2, asociado al rubor facial. El procedimiento se hace en ambos lados (es bilateral). En algunos casos se realiza utilizando clips de titanio.

¿Cuánto tiempo dura la operación?
Aproximadamente 45 minutos.

¿Desde cuándo se realiza la simpatectomía videotoracoscópica en nuestro país?
El equipo de Cirugía Torácica que yo lidero en Clínica Santa María practica esta operación desde el año 2002, superando las 3.000 cirugías, siendo la mayor serie del país y una de las más importantes del mundo.

¿Existen complicaciones?
Nuestra serie de más de 3.000 simpatectomías registra 2 síndromes de Horner (caída parcial y transitoria de uno de los párpados), 2 neumotórax residuales, 1 derrame pleural leve y una paciente portadora de mastines gravis debe utilizar marcapasos. Asimismo, nuestra serie registra un 3% de reinervación del nervio simpático. En tanto, un 13% de los pacientes sometidos a esta operación por Rubor Facial Patológico presenta sudoración compensatoria severa en la espalda, estómago o piernas. Por este motivo, el 4,0-5,0% de los pacientes se arrepiente de haberse operado. No existe mortalidad quirúrgica reportada hasta hoy.

¿Por qué se produce la sudoración compensatoria?
Porque el cuerpo humano necesita termo regularse cuando hace calor, se realizan ejercicios o se tiene fiebre. Como el canal para transpirar por la cara está cortado, el cuerpo busca vías alternativas, que generalmente son la espalda, el estómago o las piernas (detrás de las rodillas o entre los muslos). Pese a ser una molestia, la mayoría de las personas no lo considera invalidante para su vida social y/o laboral. La sudoración compensatoria es severa solo en un 5% del total de pacientes simpatectomizados, y en un 13% de los sometidos a simpatectomía T2 por rubor facial patológico o hiperhidrosis facial.

¿Hay personas más proclives a tener sudoración compensatoria severa?
Sí, aquellas muy musculosas o excedidas de peso, ya que su capa muscular o de grasa les impide tener una regulación térmica normal y eficiente. A ellas se suman las personas bajas (menos de 1,50 metro) y los que son operados de simpatectomía T2, que es la que se realiza para tratar el rubor facial patológico.

¿Tiene tratamiento la sudoración compensatoria severa?
No es 100% efectivo. Por eso las personas con sobrepeso o muy musculosas no son buenas candidatas para una simpatectomía. Actualmente se pueden usar medicamentos para tratar la sudoración compensatoria, pero el resultado es satisfactorio en el 50% de los casos.

¿Todas las personas pueden realizarse una simpatectomía?
Es preferible que sean mayores de 12 años, de más de 1,50 metro de estatura y peso normal, porque su contextura física permite un acceso más expedito a la cadena simpática.

¿La simpatectomía es una operación dolorosa?
Al despertar de la anestesia se siente dolor opresivo en el pecho, que disminuye hasta desaparecer en un par de horas. Se trata con analgésicos orales. También se puede sentir dolor en la espalda por contractura muscular.

¿Se trata de un procedimiento reversible?
No. La simpatectomía es irreversible porque se secciona, corta o quema el nervio simpático. Sin embargo, existen casos de reinervación después de 6-18 meses de operados. La técnica del 'clipaje' sería teóricamente reversible en un 30% de los casos, pero su efectividad está en discusión.

¿Cuántos días la persona tiene que estar hospitalizada?
El paciente es dado de alta a la mañana siguiente del día de la intervención.

¿Cuáles son los cuidados postoperatorios?
A las 48 horas se puede hacer vida normal. Sin embargo, los ejercicios del tren superior no son recomendados durante 15 días, para evitar lesiones como desgarro muscular. Las cicatrices no se deben remojar hasta que hayan sido retirados los puntos. Además se aconseja no exponerlas al sol durante seis meses para evitar una pigmentación diferente a la piel del paciente.

¿Cuán satisfechos quedan los pacientes después de la operación?
En los reportes internacionales el éxito del procedimiento es de un 80%, pero nuestro grupo ha logrado un 90% por la buena selección de pacientes, y el hecho de contar con un equipo multidisciplinario de especialistas.

¿Después de una simpatectomía por rubor facial, la persona puede volver a colocarse 'colorada'?
Sí, pero solo cuando haga calor, se esté cerca de una fuente de calor (fogata, estufa, etcétera), se beba mucho alcohol, o se esté en posición invertida, porque todo ello aumenta el flujo sanguíneo hacia el rostro, lo que es normal y no se puede evitar con la operación.

¿La simpatectomía por rubor facial tiene cobertura de las isapres o Fonasa?
Sí, cuando la enfermedad es severa, el tratamiento médico no ha sido efectivo y cuando existe comorbilidad (hiperhidrosis, dishidrosis, fobia social severa, etcétera).

¿Dónde opera el doctor Claudio Suárez en Chile?
En la Clínica Santa María de Santiago.